Desde el primer rostro de Europa a la luz sólida: hitos y anécdotas de la ciencia en 2025

Este año la ciencia ha logrado la transmutación del oro, ha seguido en directo a cientos de mariposas monarca en su viaje de 4.000 kilómetros y ha revelado el rostro más antiguo de Europa occidental. No está mal para un 2025 que la UNESCO declaró Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas. En este repaso a las noticias científicas que más nos han llamado la atención, alcanzaremos vientos de 33.000 km/h en un planeta lejano y descubriremos la receta perfecta para la salsa de queso italiana (según la física). Buon appetito, amanti della scienza!

Las normas sociales se relajan (un poco)

Todavía estamos conociendo a fondo las reglas de la mecánica cuántica. Las sociales se estudian desde hace mucho más de 100 años, pero no dejan de cambiar. Además, cada sociedad también tiene sus propias reglas no escritas: no interrumpir, hacer cola, saludar, no hablar demasiado alto… Pero esas costumbres y cómo se perciben cambian con el tiempo y con los valores morales de cada cultura. Un estudio internacional en el que participaron más de 25.000 personas de 90 países, publicado en Communications Psychology (Eriksson et al., 2025), ha analizado cómo han evolucionado las normas sociales en las últimas dos décadas.

El resultado mostró una tendencia global hacia normas más permisivas, aunque con matices. En los países donde se valora más la libertad individual y la empatía, hoy se toleran más conductas antes vistas como ‘vulgares’, pero se castigan con mayor dureza las actitudes groseras o irrespetuosas hacia los demás. En cambio, las sociedades guiadas por códigos morales más rígidos siguen manteniendo normas estrictas sobre lo que consideran ‘puro’ o ‘indecente’.

Este estudio concluyó que el mundo se ha vuelto más libre, pero también más sensible al respeto. Y argumenta que, tal vez, la educación moral contemporánea no se base tanto en el miedo o el decoro, sino en el cuidado mutuo.

Mapa global de normas cotidianas en 71 sociedades. Cada fila representa un comportamiento y cada columna una situación social. Los colores indican su grado medio de aceptación: del amarillo (inapropiado) al azul oscuro (apropiado). Por ejemplo, besar está bien visto en contextos informales como fiestas o parques, pero no en funerales o entrevistas; decir palabrotas, en cambio, se considera inapropiado casi en cualquier situación. Fuente: Eriksson et al. (Communications Psychology, 2025).
Mapa global de normas cotidianas en 71 sociedades. Cada fila representa un comportamiento y cada columna una situación social. Los colores indican su grado medio de aceptación: del amarillo (inapropiado) al azul oscuro (apropiado). Por ejemplo, besar está bien visto en contextos informales como fiestas o parques, pero no en funerales o entrevistas; decir palabrotas, en cambio, se considera inapropiado casi en cualquier situación. Fuente: Eriksson et al. (Communications Psychology, 2025).

Mariposas a la carrera

Así suenan cuarenta millones de mariposas monarca:

Ese sonido mágico, que podría ser el de una catarata de Lothlórien, es el rumor acumulado de cientos de miles de pares de alas de la mariposa monarca (Danaus plexippus) batiendo en la reserva de Michoacán (México). Allí llegan después de un viaje de más de 4.000 kilómetros iniciado en Canadá. Este año, por primera vez, ha sido posible seguir la pista de distintos individuos de monarcas mediante un rastreador de radio alimentado por energía solar que pesa sólo 60 miligramos [las monarcas pesan entre 500 y 600 miligramos, así que los rastreadores cumplen la norma del Camino de Santiago de no cargar con más de un 20% del propio peso]. Y si el diseño del dispositivo es sofisticado, el sistema de navegación natural de las mariposas lo es aún más: de día, toman como referencia la posición relativa del sol para orientarse siempre hacia el sur. Si está nublado, cambian a otro sistema que interpreta el campo magnético de la Tierra a través de la luz ultravioleta.

Una parte crucial del éxito del nuevo rastreador es la participación ciudadana. Mediante la app Project Monarch Science, se detectan las mariposas etiquetadas y se reporta su ubicación. En una de las primeras pruebas, una hembra denominada LPM021 fue etiquetada en Ontario (Canadá) y, nueve semanas después, fue detectada en la frontera entre México y Guatemala.

A todos los niveles, la colaboración entre ciencia y sociedad es crucial en la conservación de esta especie, cuya población se ha reducido más de un 20% en los últimos 20 años. En parte debido a la escasez de plantas nectaríferas en su ruta migratoria provocada por el cambio climático. Y, en especial, debido a la menor disponibilidad de una flor en particular: la asclepia (Asclepias syriaca). También denominada ‘algodoncillo‘, esta planta excreta una sustancia alta en esteroides que resulta tóxica para la mayoría de los animales, pero que es una fuente de alimento crucial para las larvas de mariposa monarca.

Otro estudio publicado en 2025 demuestra que la mayoría de poblaciones de mariposas de Norteamérica está disminuyendo. Cada punto negro indica el cambio anual estimado en el tamaño de la población de una especie. Las líneas, el margen de incertidumbre. Ocultas, en la franja gris, habría otras especies de mariposas que no muestran ni aumentos ni declives extremos en sus poblaciones. Fuente: Edwards C. B. et al, (Biodiversity, 2025)
Otro estudio publicado en 2025 demuestra que la mayoría de poblaciones de mariposas de Norteamérica está disminuyendo. Cada punto negro indica el cambio anual estimado en el tamaño de la población de una especie. Las líneas, el margen de incertidumbre. En la franja gris quedarían otras especies de mariposas que no muestran ni aumentos ni declives extremos en sus poblaciones. Fuente: Edwards C. B. et al, (Biodiversity, 2025)

Premio a las aplicaciones de la física cuántica

Acorde con la celebración de la UNESCO, el Premio Nobel de Física ha reconocido en 2025 los experimentos que llevaron la física cuántica a una escala humana. En la década de 1980, John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis realizaron una serie de experimentos que demostraron que las extrañas propiedades del mundo cuántico pueden hacerse tangibles en un sistema lo bastante grande como para sostenerlo en la mano. Su sistema eléctrico superconductor podía atravesar una barrera pasando de un estado a otro. También demostraron que el sistema absorbía y emitía energía en cantidades discretas, tal como predice la mecánica cuántica.

Una pelota cualquiera está formada por un número astronómico de moléculas y no muestra efectos cuánticos: sabemos que rebotará siempre que la lancemos contra una pared. Pero una sola partícula, en su mundo microscópico, a veces puede atravesar una barrera y aparecer al otro lado. Este fenómeno cuántico se llama efecto túnel. Este tipo de situaciones son las que hacen que la física cuántica parezca tan extraña. © Johan Jarnestad / The Royal Swedish Academy of Sciences
Una pelota cualquiera está formada por un número astronómico de moléculas y no muestra efectos cuánticos: sabemos que rebotará siempre que la lancemos contra una pared. Pero una sola partícula, en su mundo microscópico, a veces puede atravesar una barrera y aparecer al otro lado. Este fenómeno cuántico se llama efecto túnel. Este tipo de situaciones son las que hacen que la física cuántica parezca tan extraña. © Johan Jarnestad / The Royal Swedish Academy of Sciences

En febrero de 2025 vio la luz uno de los desarrollos más recientes que se apoyan en este conocimiento. Microsoft presentó el chip Majorana 1, el primero basado en una arquitectura topológica. Este chip introduce un nuevo tipo de material —el topoconductor— que permite crear y controlar partículas de Majorana, fundamentales para generar qubits mucho más estables y escalables. Según la compañía, esta tecnología podría permitir computadoras cuánticas con un millón de qubits, capaces de resolver problemas imposibles de gestionar para los sistemas actuales: desde diseñar materiales autorreparables hasta eliminar microplásticos o desarrollar fármacos con precisión atómica.

Luz supersólida para entender el universo

Por primera vez, la luz se ha convertido en un supersólido: una forma de materia que combina las propiedades de un sólido —con una estructura estable y ordenada— y propiedades de un líquido, capaz de fluir sin fricción. El logro, conseguido por un equipo del Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR), supone un avance histórico en física de la materia condensada. Para lograrlo, los científicos iluminaron un semiconductor de arseniuro de galio y aluminio con un láser, lo que creó partículas híbridas llamadas ‘polaritones’ que se organizaron en una estructura sólida pero móvil.

Hasta ahora, los supersólidos solo se habían podido producir enfriando átomos a temperaturas cercanas al cero absoluto (-273.15 °C o 0 Kelvin). En cambio, este experimento demuestra que es posible generar un estado cuántico de la materia a temperatura ambiente, usando únicamente luz y materiales semiconductores. Además de ampliar los límites de la física cuántica, este descubrimiento podría abrir nuevas vías en tecnologías cuánticas y fotónicas, al permitir manipular la luz como si fuera una materia tangible, moldeable y sin resistencia.

Análisis experimental que demuestra la naturaleza supersólida de la luz. (a) Transformada de Fourier del patrón de interferencia, con picos laterales que revelan orden espacial. (b–c) Mapas de energía e interferencia obtenidos con un interferómetro de Michelson. (d) Al filtrar distintas frecuencias, se observa que el punto central incoherente desaparece, pero la estructura cuántica de los lóbulos se mantiene.
Análisis experimental que demuestra la naturaleza supersólida de la luz. (a) Transformada de Fourier del patrón de interferencia, con picos laterales que revelan orden espacial. (b–c) Mapas de energía e interferencia obtenidos con un interferómetro de Michelson. (d) Al filtrar distintas frecuencias, se observa que el punto central incoherente desaparece, pero la estructura cuántica de los lóbulos se mantiene.
(e) Ambas configuraciones muestran igual modulación y densidad, confirmando el comportamiento simultáneo de sólido y fluido. Fuente: Tryogeorgos D. et al., Nature 2025.

El primer rostro humano de Europa Occidental

Un equipo internacional liderado por investigadoras e investigadores de Atapuerca ha presentado el rostro humano más antiguo de Europa occidental, hallado en el nivel TE7 de la Sima del Elefante (Burgos, España) y datado entre 1,4 y 1,1 millones de años.

El fósil, denominado ATE7-1, conserva gran parte de la zona media de la cara y pertenece a un individuo del género Homo, probablemente Homo erectus o una forma cercana. Su morfología muestra rasgos muy primitivos, distintos de los más modernos del Homo antecessor, hallado también en Atapuerca y datado entre 900.000 y 800.000 años.

Según el estudio, publicado en Nature, el nuevo hallazgo indica que Europa vivió un reemplazo poblacional al final del Pleistoceno Inferior. Los primeros humanos del continente habrían sido sustituidos por grupos con rasgos más avanzados, lo que ayuda a reconstruir las primeras migraciones y evoluciones del género Homo fuera de África.

Reconstrucción virtual del fósil facial ATE7-1, hallado en la Sima del Elefante (a), comparado con otros cráneos del género Homo del Pleistoceno: D2282 y D2700 (Dmanisi, Georgia), ATD6-69 y ATD6-58 (Homo antecessor, Gran Dolina, España), D4500 (Dmanisi) y Sangiran 17 (Homo erectus, Indonesia).
La comparación muestra que el nuevo fósil conserva rasgos más primitivos.
Fuente: Huget R., et al. (Nature, 2025)

La salsa cacio e pepe perfecta, según la ciencia

Cocinar para mucha gente siempre es un placer, excepto cuando tocaba preparar cacio e pepe. Esta salsa a base de queso pecorino y pimienta es fácil de preparar en pequeñas cantidades, pero a partir de ciertas cantidades es difícil controlar la temperatura de la mezcla y el queso puede quedar grumoso. De ese dilema cotidiano nació un estudio que acabaría en Physics of Fluids y en los Ig Nobel 2025. Un grupo de físicos italianos decidió aplicar los principios de la materia condensada a la crema de queso y pimienta.

El equipo descubrió que todo depende del almidón. Cuando se cocina poca cantidad de cacio e pepe, es suficiente con añadir un poco del agua de cocción de la pasta a la salsa para aportar una pequeña cantidad de almidón que liga las grasas y el agua. Sin embargo, si se cocinan grandes cantidades de queso y la concentración de almidón es inferior al 1 % y la temperatura de la salsa supera los 60 °C, aparecen los grumos. Esta terrible condición termodinámica que ninguna chef desea es lo que denominaron la “fase mozzarella”, una condición termodinámica que ningún chef desea. El ‘truco’ científico para impedir que suceda es añadir un 2 o 3 % de fécula de maíz. El resultado es una salsa cremosa, brillante y físicamente impecable.

La salsa cacio e pepe se compone de queso pecorino, pimienta y agua con almidón. (b) Secuencia de imágenes que muestra cómo cambia la mezcla de queso y agua con distintas concentraciones de almidón a medida que aumenta la temperatura. Se comparan tres casos: agua sin almidón, agua de cocción normal (con algo de almidón liberado por la pasta) y agua “risottata”, concentrada por evaporación. A medida que la concentración de almidón aumenta, los grumos de queso se hacen más pequeños y aparecen solo a temperaturas más altas. La zona marcada como “fase mozzarella” representa el punto en que el calor excesivo y la falta de almidón provocan una agregación masiva de las proteínas del queso: el resultado es una masa elástica y grumosa, parecida a la mozzarella fundida, que arruina la textura cremosa ideal de la salsa. Fuente: Bartolucci G. et al., Physics of Fluids, 2025

Vientos supersónicos en un planeta lejano

En la Tierra, los huracanes más potentes alcanzan vientos de unos 300 km/h. Pero eso no es nada comparado con lo que ocurre en WASP-127b, un planeta gigante situado a más de 500 años luz. Astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) han medido allí vientos de 33.000 km/h, los más rápidos jamás registrados en un mundo conocido.

El hallazgo, publicado en Astronomy & Astrophysics (Nortmann et al., 2025), se logró con el telescopio VLT en Chile. Analizando cómo la luz de la estrella atravesaba la atmósfera del planeta, el equipo detectó un patrón doble: una parte de la atmósfera se movía hacia nosotros y otra se alejaba con la misma velocidad. La única explicación posible era un chorro supersónico que recorre el ecuador de WASP-127b, seis veces más rápido que la rotación del propio planeta.

Además de estos vientos extremos, el estudio reveló que los polos son más fríos y que existen diferencias de temperatura entre la “mañana” y la “tarde” del planeta. En otras palabras, también en otros mundos hay clima: corrientes, turbulencias y contrastes térmicos que recuerdan —a su escala— a los patrones meteorológicos de la Tierra.

Lo más sorprendente es que estas observaciones no se realizaron desde el espacio, sino desde el suelo chileno. Los nuevos instrumentos del Extremely Large Telescope, aún en construcción, permitirán incluso estudiar los vientos y la composición de planetas más pequeños y rocosos. Quizás, en unos años, también podamos “leer” el tiempo en mundos parecidos al nuestro.

Nicolás Flamel estaría orgulloso

Lo que los alquimistas soñaron durante siglos —convertir el plomo en oro— se ha logrado, aunque solo por una fracción de segundo. En mayo de 2025, el experimento ALICE del CERN anunció que había detectado la transmutación de plomo en oro en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC). No fue mediante alquimia medieval, sino a través de la física nuclear: colisiones casi frontales entre núcleos de plomo que, al rozarse a velocidades cercanas a la de la luz, generan campos electromagnéticos tan intensos que arrancan protones del átomo de plomo, transformándolo fugazmente en oro.

En estas “colisiones de casi impacto”, los núcleos no llegan a tocarse, pero el pulso de fotones que se crea es suficiente para producir reacciones nucleares que transforman la identidad de los elementos. El resultado: alrededor de 89.000 núcleos de oro por segundo en el punto de colisión, aunque cada uno existe solo durante una fracción infinitesimal de tiempo antes de desintegrarse. En total, durante el segundo ciclo operativo del LHC, se generaron unos 29 picogramos de oro: demasiado poco para fabricar una joya, pero suficiente para demostrar que la quimera medieval de la alquimia es hoy un hecho medible y descrito en las ecuaciones de la física moderna.

No es la primera vez que se realiza un experimento moderno de fabricación artificial del oro o chrysopoeia. En 1941, los físicos R. Sherr, K. T. Bainbridge y H. H. Anderson lograron transmutar mercurio en oro bombardeándolo con neutrones rápidos. Su estudio, publicado en Physical Review, demostró que de esas reacciones surgían tres isótopos radiactivos de oro —Au-198, Au-199 y otro de vida media de 48 minutos—, junto a varios de platino y mercurio. Era la primera evidencia experimental de que la vieja alquimia podía cumplirse en el laboratorio, aunque el resultado fuera inestable y fugaz. Te lo contamos en este ‘rbillante’ artículo de UMH Sapiens sobre la ciencia y el oro.

Detector ALICE. Fuente: CERN

La cultura del meme y el burnout

Un pequeño estudio realizado en la India se propuso averiguar si las personas que sufren estrés, ansiedad o depresión en el trabajo perciben de manera distinta los memes sobre salud mental, frente a otros memes más neutros o de comentario social. Para ello, un grupo de investigadores analizó las respuestas de 46 empleados de una universidad, dividiéndolos en dos grupos: quienes mostraban síntomas clínicamente significativos de estrés, ansiedad o depresión y quienes no. A todos se les pidió que valoraran una serie de memes en función de cuánto se sentían identificados con ellos, si les parecían divertidos, compartibles y si mejoraban su ánimo.

Se trata de un análisis muy modesto, pero sus resultados son llamativos: los empleados con malestar psicológico se sentían más identificados con los memes sobre salud mental. Como era previsible, no les suponían ningún beneficio terapéutico, pero sí funcionaban como un “no estás solo” digital que mitiga la sensación de aislamiento. En países como el Reino Unido, encuestas recientes señalan que uno de cada tres trabajadores se siente estresado “siempre” o “a menudo”.

This is fin dog. KC Green. Un pequeño estudio realizado en la India se propuso averiguar si las personas que sufren estrés, ansiedad o depresión en el trabajo perciben de manera distinta los memes sobre salud mental, frente a otros memes más neutros o de comentario social.
Este meme no formó parte del estudio. Pero los resultados explican por qué algunas personas lo encontramos especialmente elocuente. Imagen de KC Green.

Y mientras la ciencia se congela en Estados Unidos…

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha frenado en seco la actividad de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), la mayor agencia pública de investigación biomédica del mundo. En enero de 2025, el gobierno estadounidense suspendió reuniones, viajes, contrataciones y comunicaciones, lo que generó confusión y temor entre la comunidad científica.

Los NIH gestionan un presupuesto de más de 47.000 millones de dólares y financian proyectos en todo el mundo. La cancelación de paneles de evaluación y talleres de formación retrasa becas y experimentos a la vez que rompe la cadena de cooperación internacional de la que depende la ciencia moderna. Por este motivo, sería un error pensar que el problema es de EE.UU. Cuando un país clave interrumpe su sistema de investigación, las consecuencias se sienten en todo el planeta. La ciencia es un sistema interconectado a nivel global y sólo avanza cuando puede hablar y moverse libremente.

…el calentamiento global se acelera

Los datos del servicio europeo Copernicus confirmaron que 2024 fue el primer año en que la temperatura media global superó los 1,5°C respecto a los niveles preindustriales. Es el umbral simbólico que los países se comprometieron a no rebasar en el Acuerdo de París de 2015, aunque aún no se considera oficialmente superado porque la cifra se calcula sobre medias de varias décadas.

Aun así, el mensaje es claro: el calentamiento global se acelera. La temperatura media del planeta fue 1,6°C más alta que antes de la era del carbón y el petróleo, lo que convierte a 2024 en el año más caluroso desde que hay registros. De hecho, diez de los últimos diez años han sido los más cálidos de la historia.

La causa principal del calentamiento global son las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. El fenómeno natural de El Niño contribuyó ligeramente, pero la tendencia es mucho más profunda. “El mayor impacto en nuestro clima lo tienen las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera”, explicó Samantha Burgess, directora adjunta de Copernicus, a la BBC.

Distribución de las temperaturas medias diarias globales desde 1940 hasta 2024 en comparación con la media preindustrial (1850–1900). Cada curva representa un año: cuanto más a la derecha y más roja, mayor es el calentamiento. En 2024, la mayoría de los días superaron los 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales, un umbral crítico del Acuerdo de París. Fuente: BBC, ERA5, C3S/ECMWF

Las consecuencias se hicieron notar: incendios en California, olas de calor en el Mediterráneo, sequías en Sudamérica y lluvias extremas en Europa. Como recordaba el secretario general de la ONU, António Guterres, el planeta ya no vive solo un calentamiento global: “Estamos en una era de colapso climático”.

La comunidad científica insiste, sin embargo, en que cada décima de grado cuenta. Si logramos limitar el aumento a 1,6 °C o 1,7 °C, los impactos serán mucho menores que si alcanzamos los 3 °C o 4 °C. No es una frontera entre el “bien” y el “mal”, sino una escala continua en la que cada esfuerzo cuenta. En otras palabras: no es demasiado tarde, pero ya no sobra tiempo.

Hay miles de personas curiosas como tú

Siempre es buena idea terminar una conversación en positivo. Y en la redacción de UMH Sapiens intentamos informar desde las soluciones. Bastante información catastrófica hay ya por el mundo. Por eso, queremos cerrar este recopilatorio del año celebrando que más de 10.000 personas se conectan cada mes a la plataforma UMH Sapiens para descubrir la vida a través de la ciencia. Como tú.

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Ci vediamo nel 2026!

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