Investigadoras de la UMH han descrito la actividad de neuronas clave en la sensibilidad corneal y han desarrollado un modelo experimental para estudiar la regeneración nerviosa en la córnea, avances que podrían aplicarse al estudio y al avance en el tratamiento de enfermedades raras del ojo como la aniridia o la queratopatía neurotrófica.
El mismo sensor que permite detectar el frío está implicado en el control de la impulsividad y protege frente a síntomas afectivos. Este receptor podría, literalmente, ayudarnos a mantener la mente fría.