Los implantes de matrices de microelectrodos en el cerebro humano sirven para estimular de forma controlada la corteza visual de personas que han perdido la visión total o parcialmente debido, por ejemplo, al glaucoma o la retinosis.
Investigadoras del Instituto de Neurociencias descubren que la proteína EphA4, clave en la organización del sistema visual, desempeña funciones inesperadas como ‘pegamento celular’ durante el desarrollo embrionario.
Un estudio del Instituto de Neurociencias UMH CSIC demuestra que la capacidad de analizar lo que vemos y decidir qué merece nuestra atención no es una invención reciente del cerebro humano.
Investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) han probado con éxito una nueva generación de neuroprótesis visuales capaces de comunicarse bidireccionalmente con la corteza cerebral, lo que permite una visión artificial más natural y funcional.