¿Qué tipo de ejercicio necesita el corazón?
El ejercicio protege el sistema cardiovascular porque actúa sobre varios frentes a la vez: mejora la circulación, ayuda a controlar la presión arterial, la glucosa y el colesterol, reduce la grasa corporal y hace que el corazón bombee con más eficacia.
De hecho, la falta de actividad física es un problema de salud pública y se reconoce como un factor de riesgo independiente en el desarrollo de la enfermedad coronaria. En personas con enfermedad cardiovascular, además, el ejercicio puede mejorar la función de los vasos sanguíneos y aliviar parte del deterioro ya existente. Pero no todos los ejercicios hacen lo mismo.
El ejercicio aeróbico —caminar a buen ritmo, nadar, correr o montar en bicicleta— es el que más directamente mejora la circulación. Ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumenta la capacidad física y disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 o ayuda a controlarla si ya está presente.
Los ejercicios de fuerza o resistencia —pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal— actúan sobre la composición corporal. Ayudan a reducir la grasa, a aumentar la masa muscular y, combinados con el ejercicio aeróbico, pueden mejorar el perfil del colesterol.
Por su parte, los ejercicios de flexibilidad y equilibrio —como los estiramientos, el yoga o el taichí— no mejoran de forma directa la salud del corazón, pero sí ayudan a mantener músculos y articulaciones en buen estado. Esto permite sostener en el tiempo el ejercicio aeróbico y de fuerza con menor riesgo de lesiones.
En conjunto, el mejor ejercicio para el corazón no es uno concreto, sino una combinación bien adaptada a cada persona. En caso de enfermedad cardiovascular o de otros factores de riesgo, el ejercicio debe realizarse siempre siguiendo las indicaciones del personal médico y de especialistas en ejercicio físico.
tipos de ejercicio para el corazón
🙂 Agradecemos al profesor de Ciencias del Deporte la UMH José Manuel Sarabia la revisión científica de este artículo divulgativo.